La cabuya - Educarte es Arte

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sábado, 17 de marzo de 2018

La cabuya


¿Te has puesto a pensar en que existen diferentes tipos de cuerdas, así como esas con las que juegas todos los días? En Venezuela establecemos diferencias entre las cuerdas según su grosor  y material porque ambas características determinan el modo de usarla y su función. A veces se les llama cuerdas en muchos países, pero los venezolanos, que somos muy creativos, las llamamos mecate, cabuya, cordel, guaral y pita. Un estudiado señor llamado Ángel Rosenblat dice que esta manera de llamar a las cuerdas de otras maneras en nuestro país tiene su razón de ser. Por ejemplo, dice Rosenblat, que los escritores venezolanos “Pocaterra y Rómulo Gallegos han evocado las cuerdas infantiles de otros tiempos, terror de los pacíficos vecinos. Siempre las capitaneaba un jefe, que era el guapo, el más fuerte o el más audaz. Los chicos, por ley de gravitación natural, se organizaban en las cuerdas de sus parroquias o barrios. (…) ‘Ese muchacho se pasa todo el día con su cuerda de vagos.’ ¿No eran esas cuerdas dignas antecesoras de las actuales pandillas de pavitos y de las novísimas patotas? (…)”. Pero también dice Rosenblat que podían llamarse cuerdas o cuerditas a los grupos de amigos o compinches de alguna sociedad o amigos que comparten algún gusto común.

Ahora, esta liana inspiradora tejida con el propósito de facilitar maniobras, se  convirtió en inseparable amiga del hombre para sus faenas. El juego al que nos referimos aquí se hace en muchos lugares como diversión y desarrolla múltiples habilidades en los niños. Este juego está debidamente documentado por antropólogos  en  las culturas inuit del Ártico, en las de África y en la yekuana del Amazonas (¡aquí en Suramérica!).


Con un simple trozo de cordel unido en sus extremos se pueden construir, durante el desarrollo del juego, unas cuantas figuras inspiradas de la vida cotidiana. Desde el momento que el cordel se coloca en las manos, hay un orden, paso a  paso los dedos se introducen por los espacios modificando el resultado de la figura anterior y a su vez da paso a otras: La taza y el plato, el pantalón, la cuna, la cama, las velas, entre otras.

Colaboradores: 
JORGE PEÑA (Arqueo de Fuentes)
MIGUEL URBANEJA C. (Corrector de Estilo)


Autora: Antolina Martell
Miembro Fundador del Centro UNESCO
Amigos de la Herencia Cultural del Estado Sucre
Ilustración realizada por Antolina Martell