El Papagayo - Educarte es Arte

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sábado, 31 de marzo de 2018

El Papagayo


Atado a un cordel volaba y volaba y desde la tierra un niño lo sujetaba.
El Papagayo

¿Has visto en el cielo unas guacamayas (loros) pasar? ¿Sabías que también las llaman papagayos? Es muy probable que por asociación en algunos países, incluyéndonos, denominemos papagayos (en portugués papagaio) a los “voladores” de papel, y como en España, también le decimos cometas por su larga cola. De cualquier manera y formas posibles y en todos los idiomas, significa: cosa, ave o animal que vuela.

El papagayo ha sido un viajero incansable. Desde antes de Cristo, fue reseñado el caso del general chino Han Sin que lo utilizó por primera vez para enviar mensajes a la distancia entre los destacamentos de sus guerreros, sirviéndose de los movimientos y colores que esta figura alada le permitía.  Hacia el año 1752, Benjamín Franklin ató al cordel de una cometa una llave, haciéndola volar un día de tormenta, y gracias a este experimento creó su más famoso invento: el pararrayos.

Los niños venezolanos vuelan los papagayos durante el predominio de los vientos  alisios. En Cumaná tenemos lugares donde se muestran con todo su esplendor: en los espacios del Castillo de San Antonio y frente al Golfo por los alrededores del “Monumento Alegórico a la Fundación de Cumaná”.

¿Te entusiasmas a elaborar un papagayo tan colorido como las guacamayas?

Lo primero es trazar la forma  y el tamaño, como guía para trabajar en la  construcción. Los materiales utilizados para vestir a los papagayos varían, el más común es el papel de seda por lo liviano y la variedad de colores.

A principios del siglo pasado, los niños recurrían a la fruta del árbol de chicá;  luego de remojarla se extrae una pega clara y fuerte, muy conveniente para asegurar los papeles a la estructura.

El material empleado para elaboración de la estructura debe ser liviano y flexible, como la espiga de la caña (verá). Y pabilo para amarrarlo y muchos metros  para sujetarlo en su vuelo.

Es indispensable una vistosa cola doble, hecha de jirones de trapos anudados hasta obtener los largos ideales, una más corta que la otra aportan contrapeso para estabilizarle en el vuelo.

Y, otros accesorios deben colocársele cuando la competencia pretende ser aguerrida, se le amarra una hojilla o un trozo de vidrio anudado a la cola, para cortar el guaral del compañero y dejarlo ir…  ¡A la hila! ¡A la hila!  

El escultor Jorge Peña creció en Caracas, por ello los elabora según las normas tradicionales de la región central del país.

El papagayo es uno de esos juguetes cuya elaboración se transmite de padres a hijos, de hermanos mayores a menores, de amigo a amigo, en este proceso se logra obtener un objeto fabricado íntegramente por el niño, alcanzando la perfecta conjugación entre diseño y función. Finalmente el niño al ver su cometa y disfrutarlo en pleno vuelo, se maravilla,  y enriquece  sensiblemente  su autoestima

Entrevista: JORGE PEÑA

Autora: Antolina Martell
Miembro Fundador del Centro UNESCO
Amigos de la Herencia Cultural del Estado Sucre
Ilustración realizada por Antolina Martell